El Gobierno presentó un nuevo plan para enfrentar el hacinamiento en las cárceles del país, que contempla ampliar el uso de concesiones con el objetivo de acelerar la construcción de nuevos recintos penitenciarios.
La iniciativa considera la habilitación de 21.639 nuevas plazas y la construcción de cárceles en Calama, Talca, la Región del Maule, Los Ángeles y Arica y Parinacota. Además, se harán ampliaciones en centros penales que actualmente se encuentran en funcionamiento.
El Plan Penitenciario contará con una inversión de 2.600 millones de dólares, cifra equivalente a aproximadamente 2,43 billones de pesos chilenos.
El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, explicó que el Ejecutivo avanzará en la licitación y concesión de distintos proyectos asociados al sistema carcelario.
“Vamos a avanzar en licitación y en concesión de todo el sistema carcelario. Yo creo que el resultado final va a ser muy positivo”, afirmó la autoridad.
De Grange agregó que el proceso se desarrollará en dos etapas y destacó la experiencia obtenida con la cárcel de Atacama, cuyo modelo podría ser replicado en otros recintos.
“Tenemos un buen experimento, un buen funcionamiento en las fases iniciales, y yo creo que ese modelo también buscamos replicarlo en otros casos”, señaló.
Según el último balance de Gendarmería, cerca de 64 mil personas se encuentran recluidas en los distintos establecimientos penitenciarios del país.
El presidente José Antonio Kast destacó la importancia de la colaboración público-privada para aumentar la capacidad del sistema y mejorar las condiciones de infraestructura.
La meta del Gobierno es disminuir el hacinamiento, elevar los estándares de los recintos y avanzar hacia una red penitenciaria moderna y eficiente, mediante la participación conjunta del Estado y el sector privado.