La Organización Mundial de la Salud encendió las alertas tras el avance del brote de ébola en África, especialmente en República Democrática del Congo y Uganda. Según autoridades sanitarias, ya se registran más de 900 casos sospechosos, 110 contagios confirmados y más de 200 muertes asociadas.
Pese a la gravedad del escenario, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aclaró que el brote todavía no cumple con las condiciones necesarias para ser considerado una emergencia pandémica internacional. La cepa detectada corresponde a Bundibugyo, con mortalidad de hasta 50 por ciento.
Especialistas explicaron que el ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas que presentan síntomas. El virus fue identificado por primera vez en 1976 y continúa siendo una de las enfermedades infecciosas más letales detectadas en África Central.
Expertos y la OMS advirtieron que las principales amenazas futuras siguen siendo virus con alta capacidad de adaptación y transmisión entre animales y humanos. Entre ellos aparecen la gripe aviar H5N1 y enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, favorecidas por la crisis climática.